"La vida no se mide por los momentos que respiras, sino por las veces que te dejan sin aliento".
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sábado, 29 de octubre de 2011

¿Que tiene tu veneno, que me quita la vida sólo con un beso?

Ese veneno que me hace enloquecer, que me hace subir hasta la Luna, dar una vuelta y volver; el que me hace viajar a un universo paralelo. El mismo veneno que recuerdo cada día, a cada momento. 

Que solo tú eres capaz de subirme a lo más alto y a la vez dejarme pegar el ostión del siglo.

jueves, 27 de octubre de 2011

Piques absurdos, reacciones equívocas.

Necesito que me confieses la verdad, la verdad de un por qué tu y yo no. La verdad de los roces de mejilla acojonantes y las miradas infinitas. Necesito saber de tu universo, el paralelo al mío. También deseo saber el por qué de cada cruce de brazos, cada parada y cada espacio por rellenar con un beso. El por qué de mi amarga soledad. Explícame por que te necesito, por que te enfadas y por que te quiero de esta forma tan especial.


Explícame el no puedo del te quiero.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Mi historia de nadie.

Nadie, para mí, sinónimo absoluto de soledad. De falta de cariño y autoestima, de ganas de seguir pero no poder, de una necesidad absorbente de tener a ese "alguien" a tu lado.
Y es que cuando sin la necesidad de aparecer, piensas en ese alguien; el movimiento de traslación de tu tierra cambia de órbita, se abstiene de todo lo que venga detrás y se ilusiona, a veces, con falta de futuro y perspectiva.


Nadie ríe, nadie llora, nadie corre, nadie juega, nadie salta, nadie piensa, nadie imagina, nadie se deja llevar. Nadie busca, nadie siente, nadie quiere, nadie ama, nadie espera, nadie necesita; pero nadie no es correspondido.

No me dejes ser sólo a medias.

No pasa una noche que no piense en ti, ni tampoco una tarde o una mañana. No te olvido, ya te lo he repetido demasiadas veces, ¿recuerdas?
Y ahora es cuando me tocaría explicar todo esto ¿verdad? Pues allá voy:
Me pierdo con esa media sonrisa tras cada cruce de caminos, me pierdo con cada uno de tus apareceres. Me intimidan tus tímidas miradas y me hacen pequeña hasta llegar a desaparecer. No entiendo tus medias palabras, ni tampoco tus vueltas de tuerca para expresar lo que de verdad quieres decir.
Y es que no te quiero precisamente a medias. Te quiero con pros, contras y peros. Te quiero en pasado, en futuro, presente y de forma imperfecta. Te quiero por como eres, por como hablas, por como sientes e incluso por como respiras.


No me hables de mitades, háblame de enteros, háblame de DOS.

Centésimas de segundo.


Consecuencias, que sea como sea unos y otros debemos acabar aceptando, y todo por nuestra estúpida entrega hacia algo o alguien.